La implementación del Plan Escudo Fronterizo por parte del gobierno continúa generando debate en la región de Arica y Parinacota, donde parlamentarios han manifestado opiniones mayoritariamente favorables respecto al fortalecimiento de la seguridad, aunque no exentas de cuestionamientos sobre su aplicación concreta en el extremo norte del país.
El senador Enrique Lee destacó el cumplimiento del compromiso presidencial en materia de seguridad, subrayando que la zona norte ha sido una de las más afectadas por los efectos del ingreso irregular de personas. Según indicó, las medidas anunciadas no solo apuntan a controlar el flujo migratorio, sino también a combatir delitos asociados como el robo de vehículos y el contrabando. En esa línea, enfatizó que este tipo de acciones deben complementarse con políticas que reduzcan los incentivos para migrar hacia Chile.
Asimismo, hizo un llamado a evitar críticas apresuradas desde la oposición, señalando que es necesario actuar con responsabilidad y disposición al diálogo en temas que impactan directamente en la seguridad del país. A su juicio, el enfoque debe centrarse en aportar soluciones más que en diferencias políticas.
Desde otra vereda política, el senador Vlado Mirosevic también valoró parte de la iniciativa, reconociendo que, pese a su postura opositora, es importante respaldar medidas que contribuyan a recuperar la tranquilidad en la región. En particular, destacó la intervención en pasos no habilitados, los cuales —según explicó— han facilitado el aumento del robo de vehículos en la zona.
No obstante, planteó dudas respecto a la efectividad de algunas acciones, como la construcción de zanjas para frenar la migración irregular, señalando que su impacto real deberá evaluarse con el tiempo. Aun así, coincidió en que el fortalecimiento del control fronterizo representa un paso relevante para restablecer el orden en la zona norte del país.







