Un incremento sostenido en el valor de los huevos se ha evidenciado en las últimas semanas en Arica, en medio de un contexto marcado por el encarecimiento de la producción, una menor oferta y un aumento en la demanda propio de esta época del año.
Desde el sector avícola, explican que este fenómeno responde en parte a factores estacionales. Tras un verano con menor consumo, marzo marca un repunte importante debido al inicio del año escolar y la reactivación de la rutina laboral, lo que impulsa la compra de este producto básico.
A esto se suma una caída en la producción durante los meses más fríos. Las gallinas, al ser sensibles a las bajas temperaturas, disminuyen su postura en otoño e invierno, lo que impacta directamente en la oferta disponible en el mercado.
En paralelo, los costos operacionales han ido en aumento. El transporte desde la zona central se ha encarecido, al igual que el combustible utilizado en la distribución local y el costo del agua, elementos que presionan los precios al alza.
Otro factor relevante es la situación sanitaria en el centro del país, donde la influenza aviar ha afectado la producción. Esto ha llevado a grandes empresas a priorizar el abastecimiento en esas regiones, reduciendo el envío hacia el norte y generando mayor presión sobre los productores locales.
Finalmente, el alza también se explica por el aumento en el precio de insumos importados como el maíz, la soya y el girasol, fundamentales en la alimentación de las aves. La variación del dólar y el costo del combustible han impactado directamente en estos productos, encareciendo aún más la producción y, en consecuencia, el precio final para los consumidores.







