📉 Empleo en Arica mejora levemente, pero crecen la informalidad y las señales de alerta ⚠️

Abr 1, 2026

El mercado laboral en la región de Arica y Parinacota mostró una leve recuperación en el último año 📊, aunque aún persisten indicadores que reflejan fragilidad en la calidad del empleo y en la participación de la población. De acuerdo con datos entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) a través de la Encuesta Nacional de Empleo, la tasa de desocupación se situó en 7,2% durante el trimestre diciembre de 2025 a febrero de 2026 📅.

Esta cifra significó una disminución de 0,7 puntos porcentuales en comparación con igual período del año anterior ⬇️, evidenciando una leve mejoría en el escenario laboral regional. El resultado se explicó principalmente por una reducción de 9,4% en el número de personas desocupadas 👥, junto con un aumento de 0,7% en la cantidad de personas ocupadas 💼.

Sin embargo, otros indicadores muestran un panorama más complejo 🤔. La tasa de participación laboral —que considera a quienes están trabajando o buscando empleo— alcanzó un 59,1%, lo que implicó una caída de 0,8 puntos porcentuales en doce meses 📉. En la misma línea, la tasa de ocupación se ubicó en 54,9%, registrando un leve retroceso de 0,3 puntos porcentuales. A esto se suma un incremento de 3,2% en la población fuera de la fuerza laboral 🚶‍♂️, lo que refleja que más personas han dejado de buscar trabajo.

El análisis por género también evidenció diferencias importantes ⚖️. Mientras el empleo masculino creció un 4,4% en un año 📈, el empleo femenino disminuyó un 4,1% 📉. En cuanto a la desocupación, las mujeres registraron una tasa de 5,6%, con una baja de 1,0 punto porcentual, mientras que en los hombres la tasa llegó a 6,1%, disminuyendo 2,8 puntos porcentuales.

Por otro lado, la informalidad continúa al alza 🚨. La tasa de ocupación informal alcanzó el 32,4%, aumentando 2,4 puntos porcentuales en doce meses. En términos absolutos, las personas en esta condición crecieron un 8,8% 📊, impulsadas tanto por el aumento en hombres (12,8%) como en mujeres (4,2%). Este fenómeno refuerza las señales de vulnerabilidad dentro del mercado laboral regional.