El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica sentenció, de manera unánime y con costas, a J.A.A. a la pena de 10 años y un día de presidio efectivo, tras acreditarse su responsabilidad como autor del delito consumado de robo con intimidación, hecho ocurrido en febrero de 2024 en la ciudad.
La resolución fue adoptada por los magistrados Eduardo Rodríguez Muñoz, quien presidió la sala, Elsa Castro Lillo, encargada de la redacción del fallo, y Sara Pizarro Grandón. Además de la pena privativa de libertad, el tribunal impuso al condenado las penas accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos, así como la suspensión de derechos políticos y la inhabilitación para ejercer profesiones titulares durante el tiempo que dure la condena.
Según estableció el tribunal, los hechos ocurrieron alrededor de las 14:30 horas del 24 de febrero de 2024, cuando la víctima identificada como M.B.A. circulaba en bicicleta por calle Gonzalo Cerda, a la altura del número 1479, en la comuna de Arica. En ese momento, fue interceptada por un vehículo PPU ZF-4457, desde cuyo asiento del copiloto descendió el imputado.
El acusado se abalanzó sobre la víctima y la amenazó con un arma blanca tipo cuchillo, colocándola a la altura de su pierna, exigiéndole la entrega de su teléfono celular. Ante el temor generado por la intimidación, la víctima entregó el equipo, avaluado en aproximadamente $220.000, tras lo cual el imputado huyó del lugar a bordo del mismo vehículo, con rumbo desconocido.
Finalmente, el tribunal ordenó que, una vez que la sentencia quede ejecutoriada, se proceda a la toma de muestras biológicas del condenado, con el fin de obtener su huella genética e incorporarla al Registro Nacional de ADN de Condenados, conforme a lo dispuesto por la normativa vigente.







