El senador José Pilo Durana manifestó su profunda preocupación por la compleja situación que se vive en la frontera norte, donde numerosos ciudadanos extranjeros han quedado varados tras la decisión del Gobierno peruano de militarizar su límite. Según el parlamentario, algunas autoridades buscan minimizar la gravedad del escenario, confundiendo a la ciudadanía al mezclar la presencia de personas que intentan cruzar hacia Perú con la realidad de quienes quedan atrapados sin opciones. Muchos de ellos, afirmó, deben regresar a Arica junto a menores de edad, sin certezas sobre dónde dormir, alimentarse o satisfacer necesidades básicas.
Durana también cuestionó la veracidad del funcionamiento del proceso de reconducción, señalando que con Perú es casi inexistente y con Bolivia derechamente no opera. En la práctica —indicó— a los migrantes irregulares se les toma un control biométrico en frontera y luego continúan desplazándose sin restricciones por el país. A esto sumó críticas a la política exterior del Gobierno, recordando la eliminación del embajador delegado para la macrozona norte, figura que históricamente coordinaba las urgencias regionales y la relación con países vecinos. A su juicio, la actual administración no ha logrado acuerdos bilaterales efectivos en materia migratoria.
Finalmente, Durana sostuvo que el Gobierno no ha estado a la altura de una crisis que golpea al país hace años. Recordó que Chile no limita con Venezuela ni Colombia, y que las gestiones previas en Caracas y La Paz no dieron frutos, razón por la cual —según el senador— el país enfrenta hoy una situación de extrema complejidad en la frontera norte.







