Graves falencias en la infraestructura del complejo fronterizo Chungará mantienen en alerta a las asociaciones de funcionarios que trabajan en el lugar. Este fin de semana, el recinto debió cerrar temporalmente debido a la falta de agua potable, afectando tanto el consumo como el uso de baños y otros servicios esenciales.
Karla Cruz, presidenta regional de la Asociación de Funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (Asfusag), recordó que en abril ya se había registrado un corte de agua de más de 12 horas, situación que obligó a los trabajadores a continuar con sus labores sin poder acceder a duchas ni sanitarios. “En esa ocasión hicimos los reclamos formales y se nos aseguró que no volvería a pasar, que se harían las reparaciones necesarias, pero nada cambió”, lamentó.
La dirigenta denunció que, pese a los compromisos adquiridos, no existen condiciones adecuadas para mantener la operación continua del complejo. A la escasez de agua se suman otros problemas como la falta de calefacción, carencias en la alimentación y dificultades para lavar frazadas. “No entendemos qué ocurrió con los $1.500 millones que se destinaron para mejorar el funcionamiento 24/7, porque esas mejoras no se ven”, afirmó.
Además, Cruz informó que la Asfusag inició una movilización nacional desde ayer, afectando distintos pasos fronterizos —como Chacalluta— y también instalaciones como plantas faenadoras, frigoríficos y puertos. Según los dirigentes, la medida responde al incumplimiento de acuerdos previos. Son nueve los puntos que exigen ser resueltos, destacando la necesidad de firmar un protocolo entre el SAG, el Ministerio de Agricultura, la Dirección de Presupuestos (Dipres) y la asociación, para subsanar brechas salariales y de grados dentro de la institución.







